Penta Capital es una empresa que desarrolla proyectos inmobiliarios de vivienda alrededor del país. Con el lanzamiento de las numerosas líneas de créditos hipotecarios, el acceso a una casa propia ha comenzado a ser un sueño posible para muchísimas familias. Sin embargo, para planificar ese camino es fundamental ahorrar a conciencia y de manera inteligente.

Tener un dinero ahorrado no sólo es imprescindible para comprar una casa, sino que además es clave como fondo de emergencia ante un viaje imprevisto, una enfermedad o la necesidad de comprar herramientas para el trabajo.

“Ahorrar plata, es decir, destinar una porción de los ingresos mensuales familiares para utilizarlos para la compra de una vivienda propia es, si se tiene la posibilidad de hacerlo, un gran paso en la vida de una persona. Se requiere esfuerzo y planificación, es cierto, pero la satisfacción y la recompensa son infinitas”, explicó Sebastián Cuiña, presidente de Penta Capital.

Acá te compartimos algunos consejos para llevar a cabo un exitoso plan de ahorro:

1. Establecer una meta. Antes de empezar a ahorrar, es necesario definir exactamente lo que se quiere lograr: cuánto cuesta lo que queremos comprar, qué capacidad de ahorro se tiene y qué tiempo necesitaras para ahorrar el monto requerido.

2. Definir la cuota de ahorro. Al recibir tu sueldo, separá una parte para el ahorro. Es importante establecer un presupuesto y tener en claro cuáles son las prioridades de gasto, de modo de ahorrar lo máximo posible sin dejar de cubrir necesidades importantes de la familia.

3. Evitar las compras por impulso. No utilices el dinero ahorrado para otros fines. Date un tiempo para reflexionar qué tan necesaria es una compra determinada. Lo ideal es que los ahorros crezcan.

4. Elegí la cuenta de depósito que se adapte mejor a tus necesidades. Actualmente, el sistema financiero ofrece opciones para depositar los ahorros. Si querés ahorrar por varios meses, considerá como opción una cuenta a plazo fijo o comprar dólares.

5. Ahorrá en una cuenta diferente a la que utilizas para tus consumos diarios. De esta forma, tendrás un mejor control de tus gastos y menos posibilidades de caer en la tentación de las compras por impulso.